Servicios de Contabilidad mensual para pymes

Cada año miles de chilenos deciden dejar de trabajar para otros y abrir lo propio: una tienda de barrio, una consultora, un negocio familiar, un servicio para otras compañías. Las plataformas digitales abarataron y aceleraron muchos trámites, pero también dejaron algo en claro.

Formalizar una empresa va bastante más allá de llenar un formulario en línea. Hay decisiones legales, tributarias y administrativas que conviene resolver desde el primer día, porque corregirlas después cuesta tiempo y dinero. Para emprendedores, profesionales independientes, comerciantes y pymes, los servicios para crear empresas en Chile son una forma de ordenar el camino, evitar errores y partir con una estructura que acompañe el crecimiento del negocio.

La creación de empresas en Chile, asesoría especializada para iniciar negocios

Se puede conocer el rubro al dedillo, tener clientes esperando y contar con el capital listo, y aun así no saber en qué se diferencia una SpA de una sociedad limitada o de una empresa individual. Esa duda es más común de lo que parece.

La asesoría para constituir empresas ayuda a comparar las alternativas según cuántas personas participan, qué actividad se desarrollará, hasta dónde responden los dueños y cómo se proyecta el negocio. También pone sobre la mesa asuntos que casi nadie considera al comienzo, como las facultades del representante legal, el reparto del capital o las reglas para sumar nuevos socios más adelante.

Los principales tipos de sociedades para crear una empresa en Chile

La ley chilena ofrece varias figuras, y cada una tiene sus propias reglas. Estas son las más conocidas:

  • Sociedad por Acciones, SpA. Se puede partir con un solo accionista y es flexible para incorporar otros después.
  • Sociedad de Responsabilidad Limitada, Ltda. La eligen negocios cuyos socios buscan una administración y una participación relativamente estables.
  • Empresa Individual de Responsabilidad Limitada, EIRL. Pensada para una persona natural que quiere operar mediante una entidad jurídica separada.
  • Sociedad Anónima Cerrada, S.A. Organiza la propiedad en acciones y exige un sistema formal de administración.
  • Sociedad Anónima Abierta, S.A. Sujeta a mayor regulación, se usa en ciertas estructuras empresariales y de inversión.
  • Sociedad Colectiva Comercial. Los socios asumen responsabilidades personales importantes por las deudas de la sociedad.
  • Sociedades en Comandita. Distinguen entre socios gestores y socios comanditarios.

Existe además la opción de trabajar como empresario individual, es decir, persona natural con giro, sin crear una sociedad.

La creación de una SpA y las decisiones que hay que tomar

La constitución de una SpA atrae sobre todo a quienes arrancan solos pero no quieren cerrarse puertas. Antes de inscribirla hay que definir el nombre, el domicilio, el capital, el objeto social y la forma de administración.

Los estatutos deben reflejar bien cada una de esas decisiones. Un objeto social demasiado estrecho suele convertirse en problema cuando la empresa empieza a ofrecer nuevos productos o servicios. Conviene revisar también hasta dónde llegan los poderes del representante legal, sobre todo si firmará contratos, moverá dineros en el banco o dará la cara ante organismos públicos.

Los servicios de constitución y formalización empresarial

Una asesoría profesional puede acompañar todo el proceso, desde elegir la figura jurídica hasta dejar el negocio habilitado para operar. Estos son los servicios que suelen incluirse:

  1. Elección del tipo de sociedad según las necesidades del emprendimiento.
  2. Constitución de SpA, Ltda. y EIRL, entre otras alternativas legales.
  3. Redacción de escrituras y estatutos sociales, con las reglas de administración y propiedad.
  4. Registro mediante Tu Empresa en un Día, a través del sistema electrónico.
  5. Constitución tradicional ante notaría, cuando se opta por ese camino.
  6. Inscripción en el Registro de Comercio y publicación en el Diario Oficial, si corresponde.
  7. Obtención del RUT empresarial según el procedimiento de constitución.
  8. Inicio de actividades ante el Servicio de Impuestos Internos.
  9. Selección del régimen tributario inicial, de acuerdo con las características de la empresa.
  10. Habilitación de facturación electrónica para emitir documentos tributarios.
  11. Tramitación de patentes municipales, según la actividad y el lugar de funcionamiento.
  12. Gestión de permisos y autorizaciones sectoriales cuando el negocio los exige.

Ninguna empresa sigue exactamente el mismo recorrido. Una consultora de servicios profesionales enfrenta requisitos muy distintos a los de un restaurante, una empresa de transporte o un local comercial.

Los estatutos sociales y la importancia de una buena redacción

Los estatutos son uno de los documentos más importantes de una sociedad. Allí quedan escritas las reglas de funcionamiento: quién administra, cómo se compone el capital, qué puede hacer cada persona y qué participación tiene cada dueño.

Cuando hay varios socios, una delimitación estatutaria bien hecha, o sea, la definición precisa de atribuciones y responsabilidades dentro de los estatutos, evita malentendidos y facilita la gestión del día a día. Una sociedad bien constituida necesita documentos coherentes con lo que realmente piensa hacer.

El inicio de actividades ante el SII y las obligaciones tributarias

Con la sociedad ya constituida, viene el turno de los trámites para empezar a operar. El inicio de actividades ante el SII permite declarar oficialmente las actividades económicas del contribuyente. Luego hay que definir el régimen tributario, los documentos electrónicos que se emitirán y las obligaciones que irán surgiendo con la operación.

La decisión tributaria merece cuidado, porque influye en cómo se calculan los impuestos, qué registros se deben llevar y cómo se organizará la contabilidad.

Las patentes municipales y los permisos para comenzar a operar

Que la sociedad exista legalmente no significa que ya pueda funcionar. Según el giro y la ubicación, pueden exigirse patentes comerciales, autorizaciones sanitarias, permisos municipales u otras aprobaciones sectoriales.

Revisar todo esto antes de arrendar o comprar un local ahorra sorpresas desagradables, porque a veces aparecen restricciones que impiden abrir donde se pensaba.

AV Asesorías, especialistas en creación de empresas y asesoría empresarial

En AV Asesorías llevamos más de 20 años acompañando a emprendedores y pymes en la constitución de empresas, la creación de SpA, la formalización de sociedades y la asesoría tributaria. Desde nuestras oficinas en Las Condes, Santiago, orientamos la elección de la estructura societaria, preparamos los antecedentes de constitución, gestionamos el inicio de actividades y ordenamos las obligaciones iniciales de cada empresa. Nuestro trabajo incluye además servicios de contabilidad mensual para pymes, declaraciones de impuestos, remuneraciones, administración de recursos humanos, defensa al contribuyente, regularizaciones ante el SII y servicios de oficina virtual. Así, quienes quieren partir formalmente su actividad comercial en Chile cuentan con respaldo legal, contable y administrativo desde el primer día.

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